UNA PAREJA NORMAL

uNA PAREJA NORMAL ¿EXISTE ALGUNA?

A veces me pregunto como fotógrafo de bodas en Asturias  con unas cuantas en su haber si existe una pareja normal.  Por mi experiencia puedo constatar que al igual que las personas, no hay dos parejas iguales. Todas son diferentes. Y o todos somos muy normales o aquí no hay nadie normal y que me perdonen todos los novios cuyas bodas he fotografiado. Y, como digo, son bastantes.

EL MITO DE LA MEDIA NARANJA

Todos somos diferentes, está claro. Sin embargo, el mito de la media naranja tiende a hacernos creer que dentro de la propia pareja se produce una especie de complementariedad. Algo así como que lo que le falta a uno de los novios el otro se lo aportará para suplir esa carencia y encajar así de modo perfecto ambas personalidades. Como dos piezas de un puzzle con muchos salientes y entrantes. He fotografiado bodas a lo largo y ancho de toda Asturias y mi experiencia es que no hay nada más lejos de la realidad. Sin pretender conocerlos en profundidad, mi impresión como fotógrafo nupcial que tiene que compartir diversos momentos con los novios –  desde el reportaje pre boda a la ceremonia y la post boda -, es muy otra.  Cada uno es como es y punto.

LA FALACIA DE LOS POLOS OPUESTOS

Alguien podría pensar que si las parejas no se complementan, al menos sí que se atraen cuando tienen rasgos de personalidad enfrentados. El sereno atrae al nervioso, la aventurera al timorato, el romántico a la desencantada… Pero tampoco me parece que esto sea así. Es de pura lógica que si uno es de natural tranquilo, le apetezca compartir sus días con alguien que le evite sobresaltos. O si alguien es amante de la paz, no se enzarce en una relación de pareja con una persona que disfruta con los conflictos. Lo que no coincide con nuestras inclinaciones o nos desagrada o nos deja indiferentes. Parece lo más natural. Esto nos llevaría al tercer mito, el de la afinidad o de las almas gemelas, en su versión más extrema.

¿la afinidad está en la base de la relación de pareja?

También se esgrime el mito del alma gemela  para justificar que las parejas de éxito han de ser como dos gotas de agua.  Les ha de gustar lo mismo, tener los mismos intereses e inquietudes, querer veranear en el mismo sitio…etc. La afinidad, así concebida, puede desembocar en aburrimiento. Sin necesidad de apelar al mito de la media naranja, es verdad que algún pequeño contraste sí que se agradece en las relaciones de pareja. He visto novios que parecían estar de acuerdo en todo el día de su boda y han durado menos que un caramelo a la puerta de un colegio. Si a mí me gusta comer los domingos con mi madre y a ti también (con la tuya, claro está) tenemos un problema. Es de cajón.

¡VIVA LA DIFERENCIA!

Lo cierto es que sí, cada pareja es un mundo. Y todos somos muy especiales. Y como decía el genial Spencer Tracy al final de La Costilla de Adán, ¡Viva la diferencia! En resumen, he visto parejas complacientes y combatientes, con un elemento dominante y otro sometido, homogéneas y heterogéneas, del mismo estatus y de procedencias diversas Y sólo tenían una cosa en común. Se querían. A partir de ahí, podemos debatir lo que queramos, pero ¿realmente importa?

Si estáis buscando un fotógrafo de bodas en Asturias podéis contactar mediante WhatsApp en el 619 39 19 97 o por correo electrónico en: info@juanllavio.com. 

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