¿ERES FOTOGÉNICO/A? CÓMO SERLO EL DÍA DE TU BODA

Fotógrafo de bodas en Asturias

Como fotógrafo de bodas en Asturias con cierta experiencia me he acostumbrado a escucharlo: es que no soy muy fotogénico. Casi siempre son ellos quienes lo aducen. Es algo así como ponerse la venda antes de recibir la herida. No les gustan las fotos. O mejor dicho, no les gusta salir en las fotos. No son fotogénicos. Así de simple. Pero no lo es. Todo fotógrafo de bodas que conozca los secretos del oficio sabe que la fotogenia es más una cuestión de luz y de gesto, que de físico. Es cierto que existen facciones especialmente agraciadas y ciertas hechuras corporales o rasgos de complexión que favorecen ante la cámara. Sí se sabe sacarles partido, claro. Pero también es cierto que cuentan – y mucho – otros factores.

Para empezar, el estado mental y emocional. Está demostrado. La gente feliz es más fotogénica. O suele salir más favorecida en las fotos. Tras muchos años ejerciendo como fotógrafo de bodas en Asturias lo he podido comprobar. En las sesiones preboda, por ejemplo, se nota muchísimo. Al principio siempre hay cierta rigidez, que luego se va suavizando. Por eso las mejores fotos preboda, suelen ser las últimas.

Mucha gente es reacia a hacer el reportaje preboda. Lo consideran superfluo. O incluso algo ñoño. Pero puedo asegurar que es esencial. Es un verdadero ensayo general para el reportaje del día de la boda. Y es el germen de la complicidad necesaria entre el profesional y la pareja, que hará del reportaje nupcial algo con personalidad propia. Además permite ensayar diferentes posiciones y expresiones, para saber así cuales son más favorecedoras. Como fotógrafo de bodas en Asturias siempre lo aconsejo. Y además tenemos estupendas localizaciones para hacerlos.

Captando esas primeras expresiones de los novios, el fotógrafo ya se va percatando de la luz más conveniente para esos rostros de facciones redondeadas, a los que tanto favorecen los contrastes. O al revés, del mejor modo de suavizar las facciones más angulosas con una iluminación indirecta. Armonizar las diferencias de altura adoptando los criterios de encuadre más apropiados, también suele ser habitual. En definitiva, pequeños detalles a los que el fotógrafo de bodas sabe prestar atención desde el primer momento. Y a la luz de las conclusiones de este primer contacto en la sesión preboda, él mismo os sabrá aconsejar en cuanto a posiciones y expresiones para lograr un resultado perfecto. Algo posible, precisamente gracias a nuestras imperfecciones. Porque ellas nos hacen únicos.

Juan_Llavio_fotografo_de_bodas en Asturias y sesión preboda en la ribeira sacra en Galicia

 

 

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